lunes, 1 de noviembre de 2010

El síndrome de superman.


El síndrome de superman…

Cuantas veces hemos encontrado gente que nos parece normal, sosa, e insulsa, pero luego llegan a ser alguien interesantísimo, que llegamos a sentir admiración por él y nos motiva para hacer lo que queremos. Ahí tenemos el caso de Clark Kent, un periodista de gafas enormes, una persona normal, con sus defectos y virtudes normales, con un trabajo normal, alguien que realmente creemos conocer. Hasta que nos enteramos que es superman. ¡Qué ciegos hemos estado! Ahora nos parecerá una persona alucinante y nos quedaremos anonadados. ¿Quién se esperaba del tímido Clark, ese chico que lleva yendo a clase con mostros toda la vida, que fuese superman?

Bueno, pues lo que quiero decir con el síndrome de Superman me refiero a lo contrario. Cuando conocemos a una persona con las características de Superman. El es y será un conquistador, tendrá siempre lo que quiera, con una sonrisa y dos palabras será capaz de motivarte.

Sí, pero, ¿Luego qué? Muchas veces, mas en el mundo de la seducción, todos aquellos que parecen imbatibles, no es que sean personas normales, si no que son gente débil, que se siente sola y tiene problemas consigo mismo. Tener la actitud de Superman, hacer las cosas que haría Superman, y tener el poder de Superman no implica ser Superman.

Eres capaz de ligarte a la tb10 que pasa todos los días a la media tarde por delante del trabajo, eres capaz de conseguir un trió con dos modelo de Cibeles, haces que toda mujer quede prendada y enamorada de tus encantos, pero, cuando realmente estas agusto contigo mismo, te das cuenta de que tener todos esos éxitos con las mujeres no implican que seas un gran hombre. Cuando basas tu autoestima en algo que no eres tú mismo, la cosa se empieza a tambalear y complicar. No quiero decir que nos tengamos que convertir en unos lobos solitarios, que tengamos que “Quemar la mochila”, porque muchas veces, nos damos cuenta que somos quien somos gracias a las cosas que conseguimos, pero descubrir quién eres por las cosas, no implica que las cosas te hagan ser quien eres.

Pero bueno, ¿Dónde quieres llegar con todo esto? Me preguntareis. Pues, toda esa mascara que mantienes cuando hablas con tus amigos, con la mujer a la que acabas de entrar, con tus profesores… La quites, elimines las apariencias, se lo que realmente eres. ¿Qué no te gusta lo que eres? Entonces cámbialo, no pongas estúpidas mascaras y apariencias, porque cuando la gente se de cuenta de lo que eres de verdad, lo menos será que se decepcionen.

¿Eres capaz de hacer lo mismo que ahora siendo tu mismo? Si la respuesta es afirmativa, enhorabuena, si la respuesta es negativa, preocúpate. Si no lo vas a hacer, no soy quien para obligarte a hacerlo, pero te aseguro que tienes un problema.

1 comentario:

  1. "porque muchas veces, nos damos cuenta que somos quien somos gracias a las cosas que conseguimos, pero descubrir quién eres por las cosas, no implica que las cosas te hagan ser quien eres."

    Gran pensamiento ;)

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